Mira que tenía yo ganas de meterle mano al fondant y por fin lo he hecho. El día 26 de marzo fui a un curso de fondant y me lo pasé genial. Ha sido una experiencia que sin duda voy a repetir, porque en estos temas creativos es como todo nunca se deja de aprender. Yo no había tocado el fondant nunca y tampoco lo había probado hasta que mi querida Rocio me regaló una tarta preciosa para mi cumpleaños. Me la trajo el día de la inauguración de la pelu. Me emocioné y todo porque hacía siglos que nadie me preparaba una tarta y me hizo muchísima ilusión y además estaba riquísima jajaja.

No me digais que no es preciosa. Bueno pues ella la hizo de chocolate, la rellenó con ganaché de chocolate y la baño con almíbar de vainilla, que a mi y solo a mi me daba un ligero sabor, unido al chocolate, a menta. A los demás de mi casa no les daba ese sabor jajaja.

No quedó ni las miguitas jajajaja. Gracias ROCIO por tan bonito y rico regalo, eres un cielo.

Hacer el curso lo teníamos pensado Rocio y yo desde el año pasado pero por unas cosas u otras lo fuimos aplazando. Luego cuando nos volvimos a decidir nos lo aplazaron en la tienda donde lo impartían. Al final llegó el gran día y mereció la pena.

Esta fue la tarta que yo preparé, iba rellena de mantequilla de limón y bañada con almíbar.

Quedan muy jugosas estas tartas, y pensé que serían muy empalagosas, pero nada que ver.

Eso si no puedes comer un pedazo muy grande porque llena mucho.

Esta la hizo Rocio.

Estas 3 que os pongo a continuación 3 chicas mas del grupo.



El próximo que haga será para aprender a modelar, para poder decorar con mas cosas. El problema que le veo yo a este mundillo es que es un saco sin fondo jajajaja. Yo he aprovechado mi cumple para hacerme con algunas cositas, pero todavía me quedan muchas que comprar jajaja, pero bueno Roma no se hizo en un día jajajaja.