¡¡¡Y ya estamos en septiembre!!!! A mi se me ha pasado el verano sin enterarme y eso que aquí todavía hace calor, pero ver como va oscureciendo cada vez mas pronto me indica el final y me deprime un poco. A diferencia de mucha gente a mi me encanta el calor y el invierno solo me gusta por los guisos tan ricos que se pueden preparar jajajaja. Para empezar este mes he decidido publicar esta receta que preparé el lunes pasado. Hacía tanto tiempo que no preparaba rosquillas que cogí una receta que me había pasado mi madre de un buen amigo suyo, que se llama PACO y que en su casa le llaman cariñosamente "EL MORO", de ahí el nombre de las rosquillas. Gracias Paco por compartir tu receta. Lo bueno de esta receta es que puedes hacer la cantidad que te apetezca porque parte de la base de un huevo, tu puedes aumentarla cuanto quieras.Y ahora al tema que es lo importante.
Ingredientes:
- 1 huevo.
- 1 vaso de aceite de oliva frito y frío.
- 1 vaso de azúcar.
- 1 papelillo de gaseosa por huevo utilizado (uno azul y uno blanco)
- 1 cucharadita de levadura royal por huevo.
- Ralladura de limón. (Yo una cucharada de agua de azahar)
- Harina la que admita.
(NOTA: La medida del vaso es la cantidad que marque el volumen del huevo)
Preparación con thermomix:
Coloca el huevo en el cubilete y marca la capacidad que ocupe. Reserva. Limpia bien el cubilete y mide la misma cantidad de aceite e introdúcelo en el vaso. Programa 3 minutos, temperatura varoma, velocidad 3. Reserva en un recipiente, añade la ralladura del limón (si la usas) o la cucharada de agua de azahar y deja enfriar. Mide el azúcar con el indicador del cubilete como has hecho con el aceite. Introduce el huevo y el azúcar en el vaso y programa 3 minutos, velocidad 4. Incorpora el aceite frío y programa 1 minuto, velocidad 3. Tamiza 100 g. de harina junto con las gaseosas y la levadura. Agrega al vaso y programa 30 segundos a velocidad 4-5-6. Programa 5 minutos, velocidad espiga y añade harina por el bocal hasta que veas que se forma una masa que se pueda manejar con las manos. Deja reposar una hora como mínimo y forma las rosquillas como tengas por costumbre. En mi caso hice bolitas y las junté de dos en dos haciendo un agujero en medio. Fríelas en abundante aceite, escurre el exceso de aceite y reboza con azúcar y canela.


Preparación convencional:
Coloca el huevo un vaso y marca la capacidad que ocupe. Reserva.
Limpia bien el vaso y mide la misma cantidad de azúcar y de aceite. Calienta el aceite en un cazo y cuando empiece a humear retira del fuego y reserva
en un recipiente, añade la ralladura del limón (si la usas) o la
cucharada de agua de azahar y deja enfriar. Bate el huevo y
el azúcar en una fuente e incorpora el
aceite frío sin parar de batir. Tamiza 100 g. de harina
junto con las gaseosas y la levadura. Agrega la mezcla a la fuente, amasa y añade
harina hasta que veas que se forma una masa que se pueda
manejar con las manos. Deja reposar una hora como mínimo y forma las
rosquillas como tengas costumbre. Fríelas en abundante aceite, escurre
el exceso de aceite y reboza con azúcar y canela.