Ingredientes:
- 2 pomelos. (Yo de mi huerto)
- 3 huevos. (Yo de mis gallinas)
- 80 g. de azúcar.
- 4 hojas de gelatina.
- 1 yogur natural.
Preparación con thermomix:
Pon en remojo la gelatina en agua bien fría. Quita la piel a los pomelos, "solo la parte de color" y tritura junto a 20 g. de azúcar, 1 minuto, velocidad 6-8-10. Incorpora las yemas de los huevos y bate 2 minutos, velocidad 5. Exprime el zumo de los pomelos, añádelo al vaso y programa 80º, 5 minutos, velocidad 3, hasta que espese. Añade la gelatina bien escurrida y mezcla 30 segundos a velocidad 4-6. Saca el preparado a un bol e introduce en la nevera para que se atempere la mezcla. Limpia y seca bien el vaso. Coloca la mariposa y monta las claras a velocidad 3 y medio con los 60 g. de azúcar restante hasta que estén a punto de nieve. Saca el batido de yemas, zumo y gelatina de la nevera y agrega el yogur. Mezcla bien. Incorpora las claras a punto de nieve con movimientos envolventes y reparte la mezcla en copas o moldes individuales. Guarda en la nevera como mínimo 3-4 horas.
Preparación convencional:
Pon en remojo la gelatina en agua bien fría. Ralla la piel del pomelo "solo la parte de color". Exprime el zumo de los pomelos y ponlos en un cazo en el fuego junto con la ralladura. Lleva a ebullición. Bate las yemas de los huevos con 20 g. de azúcar y mézclalas con el zumo caliente sin dejar de remover hasta que espese. Monta las claras con una batidora de barillas y con los 60 g. de
azúcar restante hasta que estén a punto de nieve. Mezcla el batido de
yemas, zumo y gelatina con el yogur. Mezcla bien.
Incorpora las claras a punto de nieve con movimientos envolventes y
reparte la mezcla en copas o moldes individuales. Guarda en la nevera
como mínimo 3-4 horas.
NOTA: Este postre tiene unas 165 calorías por persona así que es un postre ideal, saciante, poco calórico y muy refrescante.






















